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RELATO “CONTRATO ROBOT”

“La mejor forma de predecir el futuro, es crearlo”. 

Abraham Lincoln.

¿QUIÉN ES CHRONOS?: LOS ORÍGENES

CHRONOS nació a mediados de los nuevos años 30 como una empresa de desarrollo de software. Sus creadores, los hermanos James y Adam Cooper, eran dos adolescentes obsesionados por la tecnología y el tiempo. Ejemplares representantes de su generación, ambos sabían que los intereses de la sociedad habían virado hacia la obtención de las cosas AQUÍ Y AHORA, antes incluso de que éstas fuesen DESEADAS. Cada vez se hacía más evidente para ellos la necesidad humana de refuerzos positivos basados en un consumo que, además de rápido, debía ser PERSONALIZADO.

Si bien no fueron los primeros en pensar esto, dedicaron tiempo y recursos al asunto. Estudiaron con atención el avance hacia la personalización absoluta de los servicios de Google y Amazon, el actual Goozon, un todopoderoso macroengendro corporativo que hoy tiene los días contados, pero que ha llegado a alcanzar un gran éxito. Se formaron de manera autodidacta en el uso del Smart Data para el análisis predictivo y prescriptivo y, no conformes con esto, exploraron las posibilidades que empezaban a ofrecer las “cajas negras” del aprendizaje cognitivo –Machine y Deep Learning– con el objetivo de extraerle el máximo jugo a las posibilidades de la inteligencia artificial.

Seguramente recuerde su primer producto lanzado al mercado bajo el paraguas de la empresa ThinkTonic. Se trataba de una Inteligencia Artificial, Cathy, una chatbot feminista acorde a las demandas generales de la sociedad. Desarrollada en formato HIP (Hologramic Intelligence Portable), Cathy ofrecía un filtro de búsqueda y un servicio de advisory inteligente que conectaba servicios de unas compañías con otras en rabious real time (por debajo del segundo). Al año de su lanzamiento, Cathy había alcanzado los dos mil millones de descargas. Un servicio rápido, bueno y gratuito (gratis para los usuarios, no así para las marcas). Como comprenderá, ante semejante número de descargas todos los anunciantes querían estar ahí y pagaban enormes sumas de dinero. En un año eran multimillonarios. Pero este era sólo su objetivo a corto plazo. A largo plazo querían dejar su huella, su legado en la historia de la humanidad.

Idealistas modernos y apasionados estudiosos de la historia, rescataban a menudo el lema de los mosqueteros de la Francia del siglo XVII para hacerlo suyo: ¡todos para uno y uno para todos!

Consideraban que la tecnología debía ser un facilitador hacia una economía basada en servicios completamente personalizados. Todos teníamos derecho a una oferta individualizada, única y adaptada a nuestras necesidades, gustos, hábitos… ¡Los datos de todos al servicio de cada uno!

Pero la sociedad aún no estaba preparada para la segunda parte, la del uno para todos…

Es por esto que tuvieron que trabajar en silencio durante años para acumular toda la información que necesitaban. Como “hormiguitas digitales”, se pusieron manos a la obra e invirtieron el dinero de sus ganancias en dotar a sus equipos de la mejor tecnología punta de la época como eran los HIVE, Spark, Cassandra, etc. Partiendo de esta arquitectura tecnológica, empezaron a recolectar datos de los usuarios de las diferentes aplicaciones que iban lanzando al mercado, así como de fuentes externas recogidas de las Redes sociales e Internet.

La forma de enganchar a los usuarios para obtener sus datos era sencilla. Consistía en el intercambio de sus datos comportamentales a cambio de las ventajas que ofrecían las aplicaciones. En cada actualización, se utilizaba la fórmula del pay as you behave para transmitir que pagaban por las ventajas cada vez más adaptadas que recibían, lo cual era verdad: la experiencia de usuario que facilitaban mejoraba día a día, actualización a actualización.

Sin embargo, para los hermanos era más importante alimentar con la cesión consentida de los datos de los usuarios la gran caja negra de conocimiento que estaban creando para CHRONOS. A mediados de los 30, el cerebro que haría tangible esta sabiduría colectiva fue bautizado secretamente como DELPHOS, en alusión al famoso oráculo de la época griega.

EL PROYECTO DELPHOS

El Proyecto DELPHOS consistía en construir un mapa macro-estadístico a partir de los datos cruzados de millones de personas para comprender, interpretar y predecir a altísimos niveles de confianza los anhelos, motivaciones, miedos, intereses y demás claves del comportamiento de la sociedad humana. Todo esto quedaría recogido en esta macro-fuente de conocimiento elástico de la naturaleza humana, un modelo predictivo casi perfecto de lo que harían los grupos de personas ante cualquier acontecimiento que se introdujese dentro del mismo.

Utilizando este poderoso algoritmo, ayudarían a la humanidad a reconstruirse en una dirección favorable, a eliminar tendencias autodestructivas y crecer positivamente, unidos, bajo su tutelaje silencioso, en la sombra. Como regalo adicional, le ofrecerían a cada individuo la libertad de elegir lo que estaba predestinado a escoger, le pondrían en la mano la conquista de sus sueños antes incluso de haberlos soñado.

Los hermanos se sentían como sus adorados dioses griegos o, mejor aún, como los filósofos al frente de la República de Platón que seguro usted bien conoce, y estaban cerca de lograr su objetivo. Se habían erigido como salvadores de una humanidad corrompida y desnortada; ellos iban a introducir un nuevo sistema que traería prosperidad y esperanza. A cambio, sólo necesitaban de cada persona toda su información. A través de DELPHOS gestionarían el conocimiento de “TODOS” para ofrecer a cada “UNO” lo que éste necesitaba.

Y es que los Cooper, además de personas de bien y con una vocación de desprendida generosidad hacia la raza humana, demostraron ser líderes decididos. En sus discursos iniciales, nadie imaginaba hasta qué punto iban en serio cuando citaban a Lincoln y su famosa frase: “la mejor forma de predecir el futuro es crearlo” Eso es justo lo que harían, un nuevo mundo estaba en camino. Un mundo con más posibilidades para todos a un solo golpe de click…

En cuanto DELPHOS alcanzó un desarrollo apto para su utilización, los hermanos lo fueron probando en diferentes campos con excelentes resultados. Empezaron ganando mucho dinero en apuestas y en los mercados de valores. El oráculo predecía resultados en base a las emociones reactivas conjuntas de las masas, y esto constituyó un salto evolutivo frente a la famosa y ya desfasada “ciencia del retrovisor”, metodología clásica de la analítica predictiva basada en datos históricos, tendencias y patrones estadísticos. La bolsa se mueve por emociones, no por razones, se decía…

Pronto empezaron a ensayar con focos más concretos. Fruto de los análisis de comportamiento y de sentimiento en redes sociales, medios audiovisuales, videojuegos, tiendas virtuales y demás fuentes a las que la compañía tenía acceso, se identificó que se estaba produciendo un incremento mayor del previsto del consumo de tecnología por parte de la población más joven. Además, las posibilidades de hacer negocio se multiplicaban gracias a las economías de escala tecnológicas, que permitían producir barato y rápido productos asequibles, así como medir su impacto en tiempo real para no incurrir en sobrecostes. Nada nuevo en el horizonte que se pintaba, hasta un niño lo podía ver, pero la inteligencia artificial aseguraba una tendencia especialmente alcista en los siguientes 5 años, y eso era una certeza. “No es lo mismo saber que creer saber”, decían los hermanos. Y lo más importante: ¿Cuánto duraría?

Con estas consignas, durante un periodo que sería tremendamente productivo, los hermanos decidieron centrarse en este colectivo. Empezaron por realizar pequeñas actualizaciones en su inteligencia artificial inspirándose en las técnicas de Goozon para desarrollar mapas de empatía de las personas (qué compraban, por qué compraban, para qué lo hacían, qué hábitos tenían, a dónde viajaban…). El alumno no tardaría mucho en superar al maestro, y el acuerdo con Goozon no se hizo esperar.

CHRONOS les cedería su herramienta a cambio de poder utilizar sus datos para seguir mejorando el desarrollo de DELPHOS en su perpetua formación en sociología y antropología humana. Parecía un buen acuerdo para Goozon, tal vez demasiado bueno…

LOS PRIMEROS ÉXITOS

Un ejemplo de sus primeros productos estrella para los más jóvenes fue el Smart Ring, también llamado el anillo Inteligente. Esta invención permitía escanear cualquier texto escrito, traducirlo a todos los idiomas y convertirlo a cualquier soporte listo para enviar a cualquier otro dispositivo. Si bien la tecnología del momento permitía, no solo esto, sino incluso el procesado y análisis de datos no estructurados como imágenes, textos, sonidos e incluso objetos, el impacto que generaron las excelentes campañas de marketing de las subsidiarias de CHRONOS causaron furor entre la generación Trienial. Educados en la cultura de la inmediatez y grandes enemigos de la frustración, esta generación de caprichosos neo-hedonistas se utilizaría como el cebo perfecto para el inicio de la sana “conquista” de este target urdida por los hermanos.

Con productos de este tipo, pronto se ganaron el favor del gran público joven, centrando su estrategia en influir en sus decisiones vitales desde sus inicios como consumidores potenciales hasta que “decidían por ellos mismos”. Y es que, a partir de los sofisticados análisis multivariantes cruzados de “la cesta de la compra” de personas de todo el mundo, los hermanos se dieron cuenta de que el siguiente paso iba a consistir en monitorizar el comportamiento de las personas desde su infancia. La idea clave era esta: “Tecnología al servicio de los adolescentes, los dueños del futuro”. Definitivamente, los hermanos Cooper tenían visión. Dejemos ahora a un lado estos éxitos iniciales. Pasados esos cinco años de desarrollo de software de soluciones para este colectivo, el flujo del interés en la tecnología por parte de las nuevas generaciones que aparecieron decayó y, dado que la información disponible ya permitía ofrecer otro tipo de soluciones, CHRONOS pronto transitó hacia un planteamiento más integral.

LA EVOLUCIÓN DE DELPHOS: SURGEN NUEVOS USOS

Las aplicaciones de estos nuevos desarrollos podían ir desde lo más simple, como saber cuándo un bateador iba a fallar un golpeo o un jugador de fútbol un penalti, hasta establecer las conexiones entre sucesos de lo más variopintos de forma acertada, como conocer el efecto del feminismo de la quinta ola en el aumento de las exportaciones de aguacates en el continente africano, o el éxito que marcaría su impulso definitivo al estrellato: la predicción de un sorprendente (y para muchos también necesario) aumento de la natalidad en la vieja Europa.

Para llegar a una conclusión tan aclamada por la comunidad científica, los hermanos pusieron a DELPHOS a trabajar sin ninguna supervisión en la ingesta de una enorme cantidad de datos. Durante meses y con la única consigna de buscar conexiones entre variables y de realizar cruces factoriales sin ninguna restricción, la Inteligencia trabajó sin descanso para encontrar patrones de fuertes movimientos emocionales en la masa. Le resumimos lo que aconteció:

En el mes 9 (si está interesado en el detalle, todo el proceso se describe en el informe publicado en la web de CHRONOS), el oráculo encontró un filón. Una vez detectado un futuro foco de energía emocional en una zona del planeta, la herramienta se dispuso a analizar uno por uno los factores que lo producirían. Finalmente extrajo la ya famosa conclusión de que en ese año se incrementaría la población europea en un 10%, apoyándose en variables predictoras que se conocerían como los “factores de esperanza”. Por citar algunos, se consideraron significativos los conciliadores mensajes de los políticos a favor de la unión entre estados, las buenas noticias en el avance hacia la contaminación cero, las campañas a favor de la tecnología pro-humana, así como miles de micro-emociones cargadas en la base de datos de CHRONOS, que conducían a esta conclusión y que nadie sabía traducir, pero cuya conclusión matemática era perfecta y su expresión realmente elegante, si bien, indescifrable. Esta parte más oscura se aceptó, pues ya se sabía que el entrenamiento no supervisado de las máquinas tenía el inconveniente de producir excelentes resultados de forma misteriosa, de ahí su apelativo de “cajas negras”.

LA LLEGADA DE UN PODER GLOBAL

Estos son sólo ejemplos de sus comienzos. A medida que la Inteligencia de la máquina de CHRONOS seguía entrenándose, sus posibilidades se incrementaban exponencialmente. Dado su potencial, nadie podía competir. CHRONOS se anticipaba a las necesidades del mercado antes que estas mismas se produjesen, lo cual llevaría pronto a la posibilidad real de reconducirlas, desarrollando así las reglas del juego del mercado global. Un poder que conllevaba una gran responsabilidad…

Pronto el resto de compañías no pudieron competir, excepto Goozon, que se mantuvo cordialmente distanciado protegiendo su nicho de poder. Los hermanos no querían ganarse enemigos, aunque su plan fuera convertirse en los padres proveedores y protectores del resto de la economía y de la política. Estaban dispuestos a supervisar desde dentro de las mismísimas entrañas de las organizaciones el buen funcionamiento del sistema.

Dominadores absolutos del dato, alcanzados los años 40 habían creado un sistema inteligente de gestión integral que cerraba el círculo totalmente. Nada escapaba a su control. CHRONOS proporcionaba los paquetes de datos tratados y adaptados a la necesidad de sus compañías, quienes ofrecían productos personalizados a otras empresas o usuarios finales interconectando el conocimiento sobre todos con el conocimiento que se tenía, y que se reciclaba constantemente sobre cada persona u organización. Así se avanzaba en un ciclo infinito. Nueva información, nueva reconducción de necesidad, nuevo producto… y todo con una filosofía detrás: el fin último de los hermanos de salvar a la humanidad de su caída en desgracia. El avión necesitaba un piloto, y los Cooper eran los comandantes.

1º PROBLEMA Y SU SOLUCIÓN: “SI EL FOCO QUEMA, DESENFÓCATE”

Pero no todo iba a resultar tan sencillo. El primer problema desde las alturas fue anticipado por DELPHOS en uno de sus análisis y recogida de feedback del sentimiento respecto a CHRONOS en las redes sociales. Quien se pone en el foco y destaca, pronto encuentra sus detractores. Las personas somos así. La competencia no era un problema real, pues como se comentaba anteriormente, la compañía iba camino de quedarse sola comiéndose el pastel. De hecho, el asunto que no dejaba dormir a los hermanos residía precisamente en ese aspecto: quedarse solos les posicionaría tarde o temprano como los responsables de todo, tanto de lo bueno como de lo malo, y se pondrían en el foco del debate polarizado de las personas.

Esto no les convenía en absoluto. La solución por parte de los algoritmos de decisión del oráculo no tardaría en llegar con un consejo muy propio de las estrategias del ejército de la antigua Roma: “DIVIDE y VENCERÁS”, sentenció DELPHOS.

El cálculo probabilístico destacaba la solución de crear otras compañías (teóricamente con el mismo poder) con el objeto de “diversificar” las emociones contrarias e incluso las favorables, pues todos sabemos que lo que empieza bien, como el amor, puede tornarse en algo terrible como la locura o el odio, sentimientos que los hermanos querían perder de vista a toda costa. En su modelo no querían descontrol emocional, porque esto podría desembocar en el caos, y, por supuesto, no les interesaba generar emociones en las personas hacia su compañía: de eso ya se encargaban ellos. Así, con esta estrategia buscaban provocar una emoción general neutra hacia ellos, para liderar desde el sigilo y la nebulosa de su discreta benevolencia.

La recomendación del oráculo fue crear otras tres compañías, TAHOS, TORPHOS y MISARA (un guiño encubierto a sus queridos mosqueteros, pues los nombres con sus letras cambiadas de lugar se correspondían con los famosos amigos de D’Artagnan). Así, surgirían las famosas BIG FOUR, que incluía a la propia CHRONOS.

Salvado este aspecto, no se consiguió erradicar del todo el problema, pues pronto empezarían a surgir elementos discordantes.

2º PROBLEMA Y SU SOLUCIÓN: “SI TE MOLESTAN LAS OPINIONES, CREA LAS TUYAS”

Cuando todo el mundo tiene todo lo que quiere o cree que quiere, surgen los críticos. Eso también lo predijo DELPHOS. Si bien el pueblo aceptaba el contrato virtual social que las Big Four proponían, empezaron a surgir voces críticas independientes que afectaban en su conjunto al poder de control de CHRONOS. Como los hermanos no podían permitirse este tipo de desviaciones en su misión humanitaria, decidieron poner un parche a este problema combatiendo a sus nuevos enemigos con sus propias armas.

La recomendación del oráculo en este caso fue la siguiente: crear un ejército de robots que actuarían como críticos y aduladores por igual de las cuatro grandes corporaciones, en una supuesta guerra sucia de la opinión, aspecto clave que se utilizaba como herramienta de generación de confianza en la adquisición de productos y servicios. Este mensaje se hizo llegar con audacia a todos los estratos de la sociedad y, una vez caló, no hubo marcha atrás. Ya nadie se fiaba de las opiniones de las personas porque no se sabía si pertenecían a un humano o a un robot, lo cual provocó la pérdida de poder de desestabilización por parte del hater medio, así como la consecuencia colateral de la caída de algunas compañías dependientes única y exclusivamente del factor de recomendación como Trip Advisor, que no supo reponerse a tiempo del boom de la caída de la confianza. Este cambio hizo que se desarrollara un odio más difuso, diferido y desde luego nada personalizado hacia las Big Four, lo cual transitaba hacia el ideal de CHRONOS de un sentimiento neutral hacia su dominio.

LOS RUIDOS BLANCOS, ¿PROBLEMA O SOLUCIÓN?

Escondidos y con una conciencia general aséptica respecto a su monopolio, parecía que los hermanos lo tenían todo controlado, hasta que, en una de sus auditorías evolutivas, DELPHOS dio la voz de alarma. Habían surgido algunos elementos que tenían la facultad de distorsionar todas las previsiones y que podrían significar un antes y un después hacia la evolución del sistema ideado por los Cooper. El algoritmo nos señaló entre otros a usted, Señor Fernández. A los que son como usted los denominamos “ruidos blancos”, esos molestos sucesos azarosos que no se pueden prever.

La inteligencia argumentó que nada es eterno y que un elemento distorsionador como usted tenía la capacidad de modificar el curso de las emociones de toda una sociedad a través de sus escritos, aunque fuese de manera indirecta. Ya sabe, el leve aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo…

Entonces nos empezamos a plantear cuál debía ser su papel, y pronto nos dimos cuenta de que lo que parecía un problema podía ser más bien todo lo contrario…

Porque gente como usted es lo que la sociedad necesita y es el equilibrio que estábamos buscando.

Déjenos aproximarle a nuestra filosofía a través de la siguiente pregunta…

¿Qué es artificial para usted, señor Fernández?

Para nosotros es lo contrario a lo natural. Del latín artificilem, de artis (“arte”) y facere (“hacer”), podría decirse que el concepto artificial es el arte hecho tangible.

Nuestra tesis, le avanzamos, es que nos hemos hecho, en buena medida, artificiales. ¿Y qué existe hoy día que sea natural? La respuesta es obvia si mira a su alrededor. Prácticamente NADA.

Por una inercia destructiva y descontrolada, desde los orígenes de la humanidad hemos ido adaptando la naturaleza a nosotros hasta el punto en el que nos encontramos.

En el mundo actual vivimos inmersos en el Internet de las cosas, somos un intermediario entre todos los dispositivos tecnológicos que se encuentran interconectados. Creemos que somos el eje, pero estamos perdiéndonos en el avance por el avance, desarrollándonos como seres deshumanizados en un mundo artificioso en el que los primeros artificios somos nosotros mismos.

Pero existe algo importante que aún perdura y que nos diferencia de las máquinas. Algunos todavía no hemos perdido el norte y somos conscientes de que este descontrol no nos beneficia. Desde hace tiempo sabemos por medio de nuestras predicciones que, en caso de no tomar las riendas vamos a la deriva, hacia nuestro fin. Y no lo vamos a permitir.

Al principio pensábamos que se trataba de inspirar, convencer, involucrar, movilizar conciencias, etc. Pero era tarde. Antes de DELPHOS ya lo sabíamos. La masa no funciona así. Palo y zanahoria es lo que necesita. ¿Entiende ahora? Usted será las dos cosas. Y nosotros le ayudaremos.

 UNA OFERTA QUE NO PODRÁ RECHAZAR

Nuestra oferta es sencilla: Un contrato indisoluble entre CHRONOS y usted mediante el cual cederá la propiedad intelectual de su marca como Joaquín Fernández, escritor de éxito, a nuestra compañía.

En el contrato queda reflejada la generosa cifra económica vitalicia que le ofrecemos siempre que respete la cláusula de EXCLUSIVIDAD, así como la posibilidad de participar en el desarrollo de sus novelas con el rol de consultor creativo. Con estas condiciones, juntos, podremos hacer historia.

No se engañe, señor Fernández, no puede hacer otra cosa que aceptar. Y usted, lo sabe.

Saludos cordiales,

La Dirección de CHRONOS.

 

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