Hace una semana me escapé de casa y me vine al Reino Unido. ¿Por qué lo hice? Porque no era feliz en Madrid. Durante el viaje descubrí mi pasión por conocer diferentes culturas y formas de pensar, la necesidad de vivir experiencias nuevas y, sobre todo, mi vocación de escritor. La rutina de la vida universitaria no me inspiraba en absoluto. No había escrito una sola línea desde que volví. No podía seguir así…