El viaje de Igor

El barbero de Sevilla (Cómo conocí a Dilip Ícaro)

Abajo en la plaza, apoyado en una columna, había un tipo bajito con traje, barba cuidada y peinado con raya a un lado. Llevaba en su mano un enorme girasol. “Nervión Plaza, mañana, 20.45h, girasol”. Sin duda era D. Ícaro. Casi al instante aparecieron dos tipos asiáticos caminando hacia él, uno bastante corpulento con camiseta de tirantes, el otro más menudo pero con pinta de peligroso. En su reluciente cabeza afeitada se podía distinguir el tatuaje de un hombre-dragón. ¡No puede ser! ¡El tipo del Soho! Lo que ocurrió después duró sólo un minuto (…)

El club de los sicarios (Cómo conocí a Viajer Bagdad)

Cada cierto tiempo se nos acercaban un par de prostitutas y restregaban sus culos contra nuestras entrepiernas; pero en cuanto la erección se hacía evidente, el Sr. Bagdad las despachaba al instante, no sin cierto disgusto por mi parte, diciéndoles: “¡Hala, id a empolvaros un poco la nariz!”. Y les proporcionaba unas bolsitas con unos polvos blancos…

Tienes un email (Cómo conocí a Almudena La Invisible)

Andaba yo buscando aprendices de escritor cuando un buen día me levanto y veo un mensaje en el ordenador de una tal “Almudena La Invisible”. Primero creí que era mi prima, a la cual había intentado convencer hacía días de que participase en el proyecto. Puesto que -le dije reforzando el argumento- “desde pequeña te ha gustado escribir cuentos”…

Hacia ruidos salvajes (Cómo conocí a Dani Chinaski)

Dani Chinaski colaboraba ocasionalmente en el Detroit Sex Machine, un periodicucho underground de tirada mensual. Don Shave me habló de él durante nuestro primer encuentro, insistiendo en que un escritor de tanto talento no podía quedarse fuera de la Sociedad. Le pregunté a Shave si le conocía personalmente. “Yo conozco a mucha gente”, me respondió, misterioso como siempre…

Regalo de cumpleaños

Desde que empecé a prosperar en los negocios, siento un enorme vacío espiritual que ha ido creciendo con los años. Las únicas formas que he encontrado de suplir esa carencia han sido la lectura y los viajes, pero me sigue faltando algo. Hace un par de meses, releyendo un libro de Chesterton, se me ocurrió embarcarme en un nuevo proyecto…